El Avalista en los Contratos de Arrendamiento: ¿Cuál es su figura?

Actualizado: 14 sept

En general, el aval es el compromiso que adquiere un tercero, denominado “avalista”

mediante el cual garantiza al propietario del Inmueble que se hará cargo del cumplimiento de las obligaciones del inquilino, si y solo si está haciendo uso de la propiedad y no puede pagar su cuota mensual.


Es importante distinguir el concepto de fianza del concepto de aval, por cuanto son conceptos diferentes. Es así como la fianza se encuentra regulada en el artículo 36 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), siendo una exigencia obligatoria en el contrato de alquiler de entregar por parte del arrendatario un importe equivalente a una mensualidad de la renta destinada a cubrir las posibles responsabilidades en que pueda incurrir el arrendatario con el arrendador; por su parte, el aval es la garantía adicional que se puede exigir o no por el arrendador para garantizar el pago de la renta y el cumplimiento de todas y cada una de las obligaciones del arrendatario en caso de incumplimiento.


El avalista, también conocido como fiador, es el término jurídico que le brinda la ley a quien, en un contrato de arrendamiento, se obliga para con el arrendador a pagar y/o cumplir las obligaciones contraídas por el arrendatario en el contrato de arrendamiento en caso de que el inquilino incumpla con sus obligaciones; en este sentido, pueden ser avalistas uno o varias personas naturales.


Esta obligación asumida por el avalista estará vigente por el tiempo de duración del contrato, e incluso de sus prórrogas si así se ha pactado expresamente en el contrato de alquiler de vivienda.


¿Cuáles son las obligaciones que debe responder el avalista?

Según el Artículo 36, inciso 5 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), en la celebración del contrato de alquiler se podrán pactar cualquier tipo de garantía adicional a la Fianza. En este sentido, el avalista o fiador se compromete a pagar no solo los valores que corresponden al arrendatario por concepto principalmente de renta, sino también a responder por cualquier incumplimiento contractual o desperfectos del inmueble mientras se encuentra en posesión del arrendatario.


¿Cuáles son los derechos del avalista en un contrato de alquiler?

El avalista tiene unos derechos que la misma ley lo protege en caso de presentarse la situación de incumplimiento:

  • Derecho de orden: El mismo avalista, al momento de firmar el contrato de arrendamiento, impone este derecho ante el propietario por la necesidad de exigir cumplimiento de las obligaciones en primera instancia al inquilino, y en caso de no existir alguna solución, entonces si procesar el pago con él.

  • Derecho de excusión: Este beneficio impide al arrendador ordenar el embargo de los bienes del fiador sin antes haber solicitado el embargo de los bienes del inquilino.

Ahora bien, estos derechos deben estar expresamente impuestos en el contrato del arrendamiento, de lo contrario y, por consentimiento a través de la firma de este, se entenderá que el avalista renunciará a sus derechos durante el periodo de alquiler, y en tal sentido el fiador tendrá el carácter solidario respecto de la totalidad de las obligaciones del arrendatario.


¿Cuándo terminan las obligaciones del avalista?

El avalista termina sus obligaciones en el momento en el que se termine el contrato de arrendamiento o por fallecimiento del arrendatario.


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María Fernanda Hernández

asesores@troislaw.com

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